Catedral románica

Maqueta catedral

 

 

 

 

Superados los problemas que azotaron a Galicia durante buena parte del siglo XI al comienzo de su último tercio el rey Sancho II coloca al frente de la sede de Iria-Compostela al obispo Diego Peláez. Durante su episcopado se introdujeron la liturgia romana y otros cambios, amparados por los monarcas, con los que no siempre estuvo de acuerdo el prelado, lo que generó cierta desconfianza hacia él por parte de Alfonso VI, proceso que culminó con su destitución en 1088.Antes rey y obispo iniciaron la construcción de la catedral de Santiago que, tras un largo y complejo proceso constructivo, fue solemnemente consagrada en 1211. Personaje clave en el avance de la obra fue Diego Gelmírez, sin parangón en la Historia de Galicia, que gozó del favor real y logró para su diócesis el rango arzobispal y metropolitano del que goza todavía hoy la iglesia de Santiago.

Otras circunstancias que favorecieron la renovación de la basílica compostelana fueron las buenas relaciones con el poderoso monasterio borgoñón de Cluny y el auge de la peregrinación.

Textos extraídos de “La construcción de la catedral románica”, de Ramón Yzquierdo Perrín, pertenenciente al libro “La Catedral de Santiago de Compostela. Historia y cultura”, edición conmemorativa del VIII Centenario de su consagración